domingo, 25 de abril de 2010

Recuerdos

La vida corre ante nuestros ojos, siempre hacia delante, pero hay veces en las que, por más que quieres no puedes evitar mirar hacia atrás, y si has perdido algo no puedes evitar al menos alguna vez pensar en lo que sucedió. Lo que sucedió, lo que no, lo que debía suceder y en cómo todo resultó.
Hay días en los que el pasado nos atrapa, nos envuelve y no nos deja ir, nos asfixia en un abrazo y aunque queramos salir, aunque veamos la luz de nuestro presente o un atisbo de nuestro futuro, no nos permite escapar y nos hace caer junto con él a lo más profundo del pozo de los recuerdos. Algunas veces es más difícil que otras, pues los recuerdos no siempre son malos, pero hay unos que aunque ya han destruido parte de nosotros antes de ser simples memorias nos siguen perforando el alma hasta un punto agonizante.
Cómo poder borrar las palabras, cómo poder deshacer lo que ya está hecho. Imposible. Y sin embargo seguimos coronándonos con recuerdos espinosos que nos hacen anhelar que no hubieran ocurrido o que al menos, los hechos evocados significarán la felicidad que implicaron alguna vez.
Y es cuando estamos sumidos en la oscuridad en que necesitamos esa mano llena de luz que nos ayude a levantarnos, salir del estado de trance y sacudirnos todo ese polvo que se ha ido acumulando y que ahora ya no nos sirve para nada más que para darnos cuenta de que no queremos volver a ensuciarnos.

2 comentarios:

JMH dijo...

Muy LINDO!!!
Me encantó!!

Es que, a veces, siento eso que dices.

Saludos!!

PD: Qué bueno quedó que lo leyera con la banda sonora de El Laberinto del Fauno =D

oO Mariana Oo dijo...

Gracias, me alegra que te guste ^.^
Intentaré ponerle la música del laberinto del fauno a ver que tal xD

Saludos!