domingo, 6 de diciembre de 2009

Cecilia (4)

Nos sentamos mucho tiempo sin hablar. César sostenía la mano de Jorge y después empezó a contarle acerca de su semana.
Nos fuimos una hora después, y entonces me contó que estaba en coma desde hacía 3 meses, porque había tenido daño cerebral en un accidente
-Pero no quiero hablar de ello en este momento, esta bien si vamos por un café y platicamos un poco más?
-Si, vamos- asentí sabiendo que no debía preguntar más sobre ello.

Nos sentamos en una mesa apartada para platicar con mayor comodidad.
-Cuéntame de ti cecilia, casi no se nada de tu vida
-Qué quieres saber?
-Quiero saberlo todo
-Todo es demasiado, me llevaría mucho tiempo
-No llevo prisa-dijo sonriendo
-Esta bien, soy hija única, Sofía es mi mejor amiga. Mis padres trabajan en una agencia de publicidad, y nunca están en casa… bueno pero todo eso ya lo sabías.
-Si, también se que te gusta leer novelas románticas y fantásticas, que te encanta escuchar música clásica y adoras las baladas, sabes? Presto mucha atención a lo que dices, pero dices tan poco que aún me quedan muchas preguntas
-Que preguntas?
-Cuando es tu cumpleaños?
-El 12 de abril y el tuyo?
-25 de mayo… pero no estamos hablando de mi
-Me rehúso a mantener una conversación si vas a ser el único que me bombardee con preguntas
-Está bien, es justo. Película favorita?
-En busca de la felicidad, la vida es bella
-Efecto mariposa y no te rías por favor pero también me gusta Diario de una pasión….-hice una mueca pero me contuve la risa, aquel era un chico extraordinario, había revelado un secreto que lo ponía en evidencia, pero para mi solo lo hacía mas adorable- libro favorito?
-Eso es muy difícil de contestar…. Pero creo q diré que a orillas del río piedra me senté y lloré
-Paulo Coelho? Mm yo prefiero algo más libros de suspenso, cómo el perfume. Y por qué te gusta ese libro?
-Lo leí en un momento muy especial, hace dos años, cuando tuve mi primer novio y pensaba que la vida era como el algodón de azúcar, después de que desperté de mi sueño y me di cuenta de que nada era rosa en este mundo lo volví a leer y me hizo tener esperanzas
-Esperanzas?
-Sobre el amor…
-Oh el amor… puedo preguntar que fue lo que hizo que las perdieras?
-Digamos que… justo cuando yo necesitaba el apoyo de esa persona, y aunque el estaba justo al lado mío, no podía sentirlo y eso de verdad me entristeció
-Ya no hablemos de eso-dijo notando la expresión en mi rostro- mejor cuéntame de Sofía
-Bueno pues nos conocemos desde hace mucho mucho tiempo y ella es como una hermana para mí, somos inseparables, ella es lo único que tengo.
-Te equivocas, que pasa con tus padres?
-Ellos no cuentan, así como yo no cuento para ellos-conteste con voz cortada y el noto mi sufrimiento
-Lo lamento, no era mi intención hacerte sentir mal.
La mesera llego con las bebidas, el había pedido una malteada de chocolate y yo un mokachino con mucha crema batida.
Seguimos platicando por horas, de absolutamente todos los temas que se me ocurrían a mi o a él. César era fascinante, y me tenía completamente embelesada con su personalidad y debo admitir que también con su mirada.
En un momento sus ojos se clavaron en los míos, y mi reacción me asusto. Habían sido como chispas, como fuegos artificiales en mi interior, y eso no me gustaba. O tal vez si, era algo tan nuevo y extraño para mi que no sabía que pensar al respecto, sólo sabía que estaba metiéndome en un terreno peligroso y una parte de mí gritaba con fuerte voz que debía salir corriendo mientras podía. La ignoré por unas horas.

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