domingo, 25 de octubre de 2009

Mi nombre es Lucía

Les compartó este relato que ya algunos conocen, pero que quería postear por acá. Espero les guste.


Je m'appelle Lucía

Había sido un día horrendo para Lucía, llevaba una semana con gripe, se sentía cansada, le dolía la cabeza, el cuerpo, tenía mucha hambre, sed y calor. Pero estaba de nuevo en casa, como cada semana que regresaba de la ciudad donde estudiaba la carrera de sus sueños a su ciudad natal, donde la esperaba todo lo que siempre había conocido: su familia y amigos.
No era una muchacha infeliz, pero algo faltaba en su vida y cada semana, cuando se bajaba del autobús y ponía los pies sobre la tierra de su infancia imaginaba que ese fin de semana podría conocer a la persona ideal. Sin embargo, después de 2 años de pensar en lo mismo, estaba dejando de creer que tal cosa sucedería.

También había tenido una mala semana, exámenes, el clima, la soledad. A pesar de que ya tenía tiempo viviendo sola, aun no lograba a acostumbrarse y había noches enteras que se la pasaba llorando, le hacía falta estar con alguien, su mamá, su hermano o tal vez su mejor amiga, o tal vez esa persona que la conocía también y con quién había compartido tantos bellos momentos.

El era especial, siempre había sido como si pudiera leer su mente, o más bien su mirada. Lucía era muy callada y muchas veces tímida, pero cuando estaba con Adrián todo era diferente el la comprendía y ella lo complementaba a la perfección. O al menos así había sido por 3 largos años de fructífero amor en una relación de ensueño, pero al final, como todo en esta vida, tuvo que terminar. Hasta hoy día Lucía no había logrado entenderlo, no logra comprender que fue lo que paso, ella nunca pensó que para perseguir su sueño tenía que renunciar a tantas cosas, entre ellas el amor, pero no se arrepentía, solo se sentía triste de vez en cuando y esta era una de esas ocasiones.

A pesar de que habían terminado de una mala manera y aunque ella no creía que era la mejor solución decidió detener el sufrimiento antes de que le perforara el corazón, pero el agujero que él dejo fue bien grande de todas maneras. Después de un tiempo siguieron hablándose, platicando y recordando viejos momentos, también habían considerado regresar, pero Lucía no quería hacerse ilusiones, Adrián había cambiado tanto que ya no sabía que expectativas tener y mejor se mantenía en el lado seguro, aunque no descartaba la idea. Ella lo seguía queriendo. Esta vez sólo quería hablar con él, platicar, llorar en su hombro y dejar salir todos los sentimientos que mantenía presos en su pecho, en su alma, en su corazón y que por tantos meses la habían atormentado con sus lamentos de dolor, solo quería que la abrazará como antes porque aun tenía el poder de hacer que el mundo se detuviera como si no existiera nada ni nadie y entonces todo el temor abandonaba su cuerpo.

1 comentario:

♪Mariana *-° dijo...

oh! que lindo♥ de verdad lo escribiste tu?? te quedo todo profesional!! bn a mi me ha parecido perfecto!!!!
como un pedacito de esos libros de paulo coello, solo que como el escribe me revuelve :S y no, la verdad nada que ver, pero cuando lo vi pense eso sabe por que ;p, aunque este me gusto mas que él ;D

seguire leyendo ^^