domingo, 27 de septiembre de 2009

El Sueño de Elise (12: Parte 2)

Elise sabía que a partir de ese momento las cosas iban a cambiar, así como lo habían hecho tan repentinamente cuatro años atrás, solo que esta vez el panorama era prometedor.

Elise fue a dormir esa noche, con la mente llena de ideas, pensamientos, acerca de ella, de su vida, de Jake… y también de Frank, pero su corazón no estaba más lleno de sufrimiento, al menos no en ese momento. Había sido un día muy largo, se quedó mirando la luna, que se dejaba ver por la ventana y contemplándola se quedo dormida.

Alguien más observaba la luna esa noche.
Sandy estaba en la cama, dormida, pero el no podía dormir, no podía dejar de pensar en lo que había ocurrido ese día. No podía dejar de pensar en Elise.
Todos los bellos recuerdos que tenía de ella ahora estaban tan frescos cómo si hubiera sido ayer la primer vez que le vio aquella tarde de lluvia cuando se conocieron en la estación de tren y descubrieron que iban en la misma universidad. O aquél día que le pidió que fuera su novia después de verla sonreír tanto el día que fueron juntos al parque de diversiones. Tampoco podía olvidar lo que había sucedido el día que iba a pedirle matrimonio.

Todo había sido tan confuso, tan extraño. Llegar y ver a Elise y a su mejor amigo juntos, el día que podía haber sido uno de los más importantes en su vida, eso simplemente le había sacado de sus casillas, le había nublado el pensamiento. De qué otra manera podía haber pensado que Elise haría algo así.
-Ahora que lo pienso, creo que desde siempre ha estado insinuándosele a Jim, sabes? Hace mucho tiempo que lo hace-comentó Sandy ese día después de que Elise se había marchado.
-Ya que lo mencionas….
-Calla-gritó Frank- callen los dos, esto no esta bien ella no….
-Estás insinuando qué estoy mintiendo?- contestó Jim
-No, es sólo que…. Maldita sea!!! La amo…. Necesito hablar con ella-dijo mientras tomaba las llaves del auto
-No deberías irte, es muy tarde y estás alterado, espera a mañana-dijo Sandy tratando de convencerlo, deteniéndolo por el brazo.
-Sandy tiene razón, me creas o no, no es prudente que te vayas, mañana que te calmes podrás arreglar las cosas con ella… pero para que quede claro, yo nunca te mentiría, eres un hermano para mí Frank, nunca te haría esto, yo no…
-No quiero escuchar más…solo….-dijo y subió a una de las habitaciones.

No pudo dormir, la escena se repetía una y otra vez en su mente, Elise, Jim, el dándole la espalda ella marchándose, herida… había cometido un error. Aún cuando Jim dijera la verdad, el debía haber escuchado a Elise, seguramente había una explicación. Tenía que haber una explicación. Cuando la mañana llegó y decidió ir a buscarla recibió una llamada del trabajo, era su jefe y estaba muy molesto pues Frank había pospuesto un viaje importante a una ciudad vecina, pero no tan cercana, un viaje de negocios vital para la empresa, así que no tuvo más remedio que ir.
Aunque no podía pensar en otra cosa más que en Elise emprendió su viaje, con la ilusión de regresar a tiempo para poder verla, hablar con ella, decirle que todo estaba bien y que sus sentimientos por ella no habían cambiado, pero su corazón se acongojo cuando supo que el tiempo no le favorecería y que no podía regresar a casa hasta llegada la mañana. Hablar por teléfono no era la opción, sabía que las cosas no podrían solucionarse con una llamada.
Cuando por fin llegó a casa y buscó con desesperación a Elise, ella se había ido. No estaban ya ninguna sus pertenencias, no había nada, ni una nota, solo una foto rota, tirada en la sala. Una foto de los dos.
La partida de Elise devastó a Frank, no sólo porqué ya no estaría con ella, sino porque para él, su partida significaba algo más, que tal vez lo que decían sus amigos era cierto o qué tal vez simplemente ya no le amaba.

Frank miró la luna desde su ventana, pensó que era inútil seguir pensando en ella, que no podía permitírselo. Regreso a la cama, con Sandy, con quién había estado desde hacía ya varios años, después de la relación con Elise había decidió intentar las cosas con Sandy una vez más, y aunque sabía que ella no era la mujer de sus sueños, al menos le hacía compañía a su corazón. Sandy lo abrazó aún dormida, y Frank no pudo evitar desear que fueran las manos de Elise las que lo aprisionaran a su cuerpo.

1 comentario:

Mariana dijo...

aai!! haces que me duela el corazón! lo que mas duele es saber la perspectiva de los dos, lo que pudieron haber hecho, pero que ya no podrán.
Me encanta como escribes, lo haces con mucha claridad! los sentimientos, aii pero esta muy triste ;(
dime que seguiras verdad? podran arreglarlo, o sera demasiado tarde y Elise se ira con Jack intentando sacar de nuevo a Frank de su mente, o no podran resistir el amor de los dos qe se reencontraran!! aaaa, me alegro muchisisismo que el destino me haya recordado que tengo que revisar haber si hay capis, siempre se me pasa, con esta mente la mía ^^

sigue asi!!